LA NUEVA VIDA DE MARTINA: DESTINO ACAPULCO nro. 2

Estaba claro que de poco le había servido los 3 meses de clases de Yoga, ya que llevaba 4 horas sentada en el avión y no podía relajarse ni encontrar una postura que le fuera cómoda. Encima le había tocado a su derecha un oso que invernaba (hombre, 1,90 y casi 125 kilos, roncando como si no hubiera un mañana). El sonido de una motosierra era una nana al lado de sus ronquidos.

En esas condiciones obviamente no podía dormir y dejaba volar su imaginación pensando en diferentes formas de asesinar a su compañero de viaje mientras iba ya por su segundo vodka: asfixiándolo con la almohada, ahorcándolo con el cinturón,…etc.

”Dios Mío cinco minutos más y termino abriendo la compuerta de emergencia y saltando al vacío”.

A pesar de tener los pies más hinchados que unas botas de esquí, pues a quién se le ocurre estrenar sandalias de plataforma, decidió levantarse y darse un paseo por el pasillo en vista de que el tráfico era mínimo.

“Ahora va a ser que soy la única que no puede dormir. Mira que sabía que tenía que venir ya empastillada de casa”.

Menos mal que con los dos vodkas que se había tomado con el estómago vacío, se encontraba medio anestesiada y no sentía las ampollas que le había salido en los talones por las sandalias.

Iba ya por la vuelta 3, cuando al final del pasillo, en la zona de los servicios y zona de trabajo de los azfat@s, perdón ,de los auxiliares de vuelo, vio a uno de ellos que bien se merecía un BRAVO!!!!

La antigua Martina ni siquiera se habría atrevido a levantar la mirada cuando pasara por el pasillo repartiendo el almuerzo, pero la nueva era capaz de hacer realidad una escena en los aseos del avión de una de las miles de películas que se había visto en los interminables fines de semana que pasaba en casa desde que había terminado con Rodrigo.  

Y allí se dirigió con su andar lento y felino mientras pensaba como iba a comenzar la conversación. Bueno lo de felino se lo imaginaba ella porque lo que realmente intentaba era que no se le clavaran, a cada paso que daba, las tiras de las sandalias. Ahora sabía lo que era ser penitente en Semana Santa. Pero el chico bien merecía el sacrificio.

A dos pasos de llegar a su destino, una de las compañeras del susodicho se le puso por delante: “Por favor tome asiento y abróchese el cinturón pues vamos a tener turbulencias”. Para una vez que quería poner en práctica su nuevo yo.

Tomó asiento y sin pensarlo se quitó las sandalias, ya podía estar Brad Pitt al final del pasillo o tener las cataratas del Niágara en sus vejiga que no se iba a levantar. Menuda liberación.

El resto del vuelo hasta Méjico DF fue lo más parecido a una tortura de Torquemada en plena Edad Media.

Por lo menos tenía 3 horas de espera en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de Méjico. Así podría refrescarse un poco, bueno hablando claro,  restaurarse porque secadora.

Se metió en el primer aseo que vio y no fue un trabajo fácil pues le llevó casi una hora. Al terminar se hizo un gesto de aceptación mirándose al espejo y salió en busca de las tiendas Duty Free para que las dos horas de espera que le quedaban fueran lo más entretenidas posibles. 

victoria   emporio-armani-seignettelafontan

Dos horas y media después, subida de nuevo a un avión. Menos mal que esta vez no se le hizo pesado pues la mayor parte del tiempo se la pasó encerrada en el aseo, tan pronto la luz roja de los cinturones desapareció, probándose todo lo que había comprado y que bien podía llenar una nueva maleta. Un vicio que había heredado de la antigua Martina.

LOOK AVION ACAPULCO

LOOK AEROPUERTO

Tras la insistencia de la auxiliar del vuelo para que saliera del aseo y tomara asiento ya que iban a aterrizar, se dejó ver con su nuevo look. Por favor, era la primera vez que Ramiro y Lucia iban a conocerla y debía dar una buena impresión. Eran hermanos, residentes en Acapulco y amigos suyos desde hacía 5 años a través de FaceBook, aunque si le preguntaban, poco más sabía de ellos. Lo importante era que le habían ofrecido su casa para hospedarse mientras decidía que hacer con su vida.

Mientras intentaba mantener el paso firme se dirija a su asiento. Entre las turbulencias y las heridas que le habían ocasionado las sandalias a penas podía dar dos pasos sin que le doliera. A pesar de que intentaba que la falda cubriera sus pies, a cada paso que daba se podía apreciar el paquete casi entero que se había puesto de tiritas. Aquello parecía la matanza de Téxas.

Blanca e inerte como la muerte, se le quedó la cara cuando vio que parecía su maleta maltrecha. Lo suyo había sido debut y bajada de telón. Por lo menos, la ropa y cosas que llevaba dentro habían salvado la vida. Ya tendría tiempo de hacer luto por su maleta que le había costado un riñón y parte del hígado. Ahora lo importante era encontrar a Lucía y a Ramiro y resolver esa duda que le rondaba de hacía un tiempo por la cabeza. 

Tanto las fotos de su FB como de las que se habían intercambiado con Ramiro, este aparecía de medio cuerpo o sentado. En un principio no le prestó atención, hasta que su amiga Pili le comentó que quizás era paralítico y no quería decírselo. Menuda tontería. Con las confidencias que se habían hecho últimamente y más cuando en las últimas semanas sabía que viajaba a Acapulco. Pero el caso es que, reconozcamos que Martina siempre saca las cosas de contexto, las dramatizaba y lo único que le faltaba era que le hicieran esa indicación para que en los últimos días no dejara de pensar nada más que en si Ramiro la recibiría en el aeropuerto de pie o sentado en una sillita de ruedas. La verdad que era una pena porque era muy mono, ya sé pensamiento frívolo. Y es que tenía que reconocer que le hacía algo de tilín….bueno más bien de TOLÓN. Aunque hasta ahora no había podido comprobar si era mutuo, porque en ese sentido Ramiro era muy parco a la hora de demostrar sentimientos.

Y por fin, se abrió la puerta. Tenía los ojos como platos intentando reconocer alguna cara conocida…pero nada, no había manera. ¿Y si todo era una broma que le habían gastado y no existía ni Lucía ni Ramiro? ¿Y si se habían olvidado o equivocado de la fecha y hora de su llegada? El corazón le iba a mil, ya empezaba a sentir los síntomas de un pre-infarto, como no encontrara a alguien conocido, iba a empezar a hiperventilar. De repente, cuando ya empezaba con los sudores, escuchó las palabras mágicas: “Martina por aquí. Estoy aquí.” Era una voz de hombre que le sonaba música angelical, claro que después de los minutos de angustia que había vivido hasta la voz de un camionero con catarro le habría parecido una sonata. “Por aquí, por aquí…Pero ¿por dónde? No lo veo. Ayyy Dios Mío, la sillita de ruedas”. Cuando una pareja mayor de turistas americanos con sobrepeso y sandalias con calcetines se movilizaron dejandole despejado el frente…..SE QUISO MORIR. En ese momento pensó que la mejor opción es que hubiera venido a buscarla en una silla de ruedas motorizada. Pero no, Ramiro no estaba invalido…si no algo peor, le faltaba 25 centímetros para llegar a la altura que Martina se había montado en su cabeza que debía de medir a pesar de las observaciones de su amiga: “¿Pero de dónde sacas que mide 1,80/1,85 si siempre manda fotos de medio cuerpo o sentado? Hazme caso, está en silla de ruedas y le da vergüenza que los sepas.

Mientras se dirijía donde estaba Ramiro, no apreciaba que en persona era mucho más atractivo que en foto, que tenía una voz muy agradable……o inclusive que sólo le funcionaba 2 de las 4 ruedas de su maleta y casi la llevaba a rastras. Sólo repetía en su cabeza “Me llega casi por el hombro y eso que llevo sandalias planas. ¿Y cuando me ponga tacones?…una y otra vez”. Poco a poco, mientras se dirigían al coche y su amigo le informaba que Lucia les esperaba en casa, iba entrando en razón y se  deba cuenta de lo frívola que podía llegar a ser “Menuda tontería…¿pues no le saca Nicole Kidman a su marido casi 20 centímetros y mira que felices están?

Y fue ahí, ya en el coche y de camino a casa de Ramiro y Lucía cuando Martina esbozó la primera sonrisa desde que bajara del avión. 

CONTINUARÁ…

Anuncios

2 comentarios en “LA NUEVA VIDA DE MARTINA: DESTINO ACAPULCO nro. 2

  1. Me gusta vuestro relato. Es divertido y ameno. Solo que corrijais dos cosas: es sacar de contexto, no de contesto y “llevar a rastras” no “arrastras”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s